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Durante los tiempos que estoy conociendo, no sé si en otros también, se está dando un fenómeno de insensibilidad y mala educación, bastante generalizado.
A mí me enseñaron en el Colegio, que era necesario respetar a todo aquel que tuviera cualquier diferencia con el resto. Recuerdo perfectamente, una fotografía en uno de los libros de texto de primero de E.G.B, es decir, para niños de 6 años, en la que aparecía una persona de raza negra, con una vestimenta bastante estrafalaria, y que nos llamaba a todos la atención. Justo debajo de la foto, había una leyenda que decía, textualmente: «Es de otra cultura, hay que respetarle».
Hoy día, no veo por ninguna parte esta educación inclusiva, en la sociedad. Varias veces me han llegado al wasap, chistes relativos a la obesidad, o relativos a ciertas discapacidades, en tono de guasa y de burla. Algunos de estos chistes, eran bastante crueles. Y estos chistes tan desafortunados, están en las redes, porque los comparte mucha gente.
Si hablamos de sexo o de los juicios sobre el aspecto corporal de la gente, particularmente de las mujeres, ya apaga y vámanos. A pesar de la tan cacareada «Liberación sexual», nunca he notado tanta depravación sexual, y tanta obsesión por este tema, como últimamente.
Ya me ha pasado varias veces, que vas a una cafetería o a una tienda, y el que te atiende le saca punta a un comentario tuyo, relativo al servicio que te está dando, haciendo alusiones sexuales, que no vienen a cuento de nada, y que a mí, al menos, me dejan extrañado. Si hablamos de las revistas, es peor aún, porque no hay ninguna que no aproveche la mínima ocasión, para meterte alguna cuña relativa al sexo, incluso revistas o periódicos de los más serios y prestigiosos. Ayer mismo, estando en mi Facebook, me quedé pasmado, porque me salieron unas imágenes publicitarias, de mujeres muy agraciadas luciendo sus partes nobles, y yo jamás visito lugares en Internet, ni en ninguna parte, que tengan que ver con la pornografía o el erotismo.
En cambio, se está barriendo de la vida pública, todo lo que tenga que ver con Dios o con la religión. Hablas, alguna vez, de este tema en un lugar público, y muchos se ofenden y se rasgan las vestiduras, hasta límites que no son normales. Tienes que seleccionar muy bien lo que dices y donde lo dices, porque te puedes buscar un problema serio. Los tabúes no han desaparecido, solo han cambiado de posición.
Y todo así, en este sentido cada vez más insensible y mediocre, que me llama poderosamente la atención. Parece como si se hubiera levantado la veda del mal gusto, de la mala educación, de la falta total de respeto hacia las minorías y no tan minorías, porque se está utilizando a seres humanos débiles, como objetos de divertimento, a base de denigrar su propia humanidad.
FRAN AUDIJE
Madrid,España,12 de noviembre del 2023
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