Por: Raúl Jiménez Lescas.
IMCED, Morelia, 9 de septiembre de 2024.
Al caminar por el sendero
de UCEZ a la central
por acueducto y madero
y Valentín Gómez Farias
policías compadecidos
de un proceder muy duro
y caritativa benevolencia
para librarme del frío
y descargar su conciencia
con humanitaria madriza
excelente contra el frío
me dieron mi calentadita
y también a mi esposa Evita.
Versos de Efrén Capiz Villegas.
Conocí a don Efrén y Evita Capiz en la comunidad zapatista de “La Garrucha”, no aparece con detalles ni en los mapas ni en Google Maps. El cielo era más azul de lo azul y se olía a Selva Lacandona. Era el 13 de junio de 1994 y los Capiz viajaron en un autobús desde Michoacán; yo iba con la Caravana de Caravanas que salió la noche del 10 de junio de ese año desde el Zócalo capitalino.

Fue una Caravana de Caravanas muy importante e histórica porque fue la primera ruptura del “cerco militar” tendido contra los insurrectos del EZLN. Muchas horas de viaje hasta San Cristóbal de las Casas, donde pernoctamos en un albergue religioso, creo que Don Bosco, bajo un cielo muy estrellado y con música de animales y del viento; por la mañana, el Obispo Don Samuel Ruíz, nos dio la bendición para ir a la Selva rumbo a Ocosingo. Alcancé a escuchar que dijo: no paren hasta encontrarlos.
Llevábamos víveres en las “trocas” y la caravana marchó por caminos de terracería hasta que el “Sub Marcos” se subió a cada uno de los camiones para darnos la bienvenida a las comunidades zapatistas. Creo que era la media noche y a falta de vino, brindamos con café de olla que nos ofrecieron en esa comunidad. Marcos dijo: vayan a dormir y mañana hablamos.
Dormimos en una capilla de La Garrucha y nos sorprendió el amanecer Lacandón. El silencio de la noche fue absoluto como el cielo estrellado. La emoción de andar por la Selva calmó el cansancio y el sueño, queríamos que amaneciera cuanto antes.
Después de un amable desayuno, el desfile de una escuadra de zapatistas, apareció don Efrén, inconfundible con su gabán y Evita con su vestimenta P’urhépecha. Ahí escuché, por primera vez, el “Zapata sigue, la lucha sigue y sigue y sigue” hasta pasado el respiro de más de un minuto.
Así conocí a los Capiz, que fueron incansables defensores de las causas de los comuneros y zapatistas; participaron activamente en la Convención Nacional Democrática de ese 1994 e innumerables luchas por la tierra y la defensa de las tierras comunales de Michoacán y del país. El 7 de octubre de 1979 fundaron la Unión de Comuneros Emiliano Zapata (UCEZ) ahí por Tingambato, Michoacán de Ocampo.
Hoy se conmemoró el “Centenario de su Natalicio” en una de mis Almas Maters, el Instituto Michoacano de Ciencias de la Educación José María Morelos (IMCED) en Morelia. Las autoridades educativas acompañadas de la directora, Mtra. Julieta Mendoza Guzmán; del hijo de Don Efrén Capiz Villegas, también Efrén Capiz Castañeda; la hija del poeta Martínez Ocaranza, Citlálic Martínez; el doctor Eduardo Nava y la investigadora del Colegio de Michoacán presidieron la conmemoración, tras escuchar el corrido a Capiz.

Efrén Capiz nació el 9 de septiembre de 1924 en la comunidad de Nahuatzen, en la meseta P’urhépecha, ubicada entre Sevina y Cherán. En la reseña elaborada por el IMCED para este Centenario se dijo en un video: “Los primeros veinte años de su vida, Efrén Capíz Villegas, ejerció diversos oficios tales como: panadero, huarachero y talabartero o curtidor de pieles. Motivo por el cual llega a Morelia a perfeccionar su oficio, allá por el año 1944. Donde decide reiniciar y terminar sus estudios de primaria y secundaria, todo ello a los 24 años de edad. Es cuando Capíz recuerda con gran afecto al general Lázaro Cárdenas del Río porque gracias a unas becas él pudo finalizar esos estudios, en la Escuela Secundaria Técnica Álvaro Obregón.”.
Los discursos del Centenario fueron muy buenos y también las añoranzas de Efrén Capiz hijo, que optó por la profesión de músico, jazzero que fusiona a las culturas naturales de Michoacán con los descendientes africanos y creadores del blues, jazz y rock.
Nunca imaginé que viviría en Morelia y que la Escuela Sindical que se abrió en 2002, sería vecina de la casa, despacho y demás, de la familia Capiz. Los sindicatos y comuneros coincidimos en muchas actividades hasta que la muerte sorprendió a Don Efrén aquella madrugada del 3 de mayo de 2005 y lo velamos en su casa, para luego, al día siguiente, en una enorme peregrinación lo acompañamos al Panteón Municipal donde reposan sus restos pero la “lucha sigue y sigue y sigue…”, al parecer, hasta la eternidad.
El 1o de Mayo de 2005 fue muy combativo, con amplia participación de sindicatos y un contingente de la UCEZ, fue el último 1o de Mayo del “abogado de los indios”, Don Efrén Capiz.
Los artículos de opinión son responsabilidad exclusiva de sus autores. @UnidadParlamentariaEuropa
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