SM Rico
Imagen de portada Warner Discovery
- La cinta desperdicia 200 millones de dólares de manera descomunal
- Parece un comercial de cigarrillos de 2 horas
- Joker 2 una pésima locura, que no fue compartida
- Salas de cine semivacias, dos horas desperdiciadas
- Un completo desastre narrativo y de personajes
- El director huyó el fin de semana de estreno y se encerró en casa escondiéndose de las críticas
Todd Phillips regresó al universo de Gotham con la ambiciosa tarea de expandir la historia de Arthur Fleck, pero el resultado es una película que se pierde en su propia oscuridad y ambivalencia. «Joker: Folie à Deux» no solo falla en igualar la potencia de su predecesora, sino que se convierte en un laberinto de decisiones narrativas cuestionables y errores técnicos que arruinan la experiencia cinematográfica.
La idea de explorar la relación entre el Joker y Harley Quinn, y adentrarnos en la mente de estos personajes icónicos, era prometedora. Sin embargo, la ejecución deja mucho que desear. La película se siente como una sucesión de escenas desconectadas, carente de un hilo conductor sólido. La trama se pierde en divagaciones sobre la locura, el amor y la sociedad, sin llegar a profundizar en ninguno de estos temas de manera satisfactoria.
La Dirección de Todd Phillips: Mediocre
Phillips, quien parecía demostrar un gran talento con la primera entrega, parece haberse perdido en esta secuela. La dirección es errática, oscilando entre momentos de violencia gráfica y números musicales que no encajan orgánicamente en la narrativa. La estética visual, aunque llamativa, resulta excesiva y distrae al espectador.
Además de los problemas narrativos, «Joker: Folie à Deux» adolece de errores técnicos que resultan sorprendentes para una producción de este calibre. La edición es irregular, con transiciones abruptas y momentos que se sienten inconclusos. La fotografía, aunque ambiciosa, resulta en ocasiones excesivamente oscura, dificultando la visibilidad de ciertas escenas.
Tal vez el único logro de la cinta se encuentra en que consigue que la crítica especializada y el público en general estuvieran completamente de acuerdo, algo que no suele suceder. Ambos están de acuerdo en que la cinta es deficiente, aburrida e innecesaria.
La Crítica Unánime
La recepción de la crítica especializada ha sido mayoritariamente negativa. Publicaciones como Fotogramas, han señalado los «4 errores que la convierten en la película más decepcionante de 2024», destacando la falta de rumbo y la sensación de repetición. Infobae la ha calificado como «una película que se devora a sí misma: tan audaz como fallida pero, sobre todo, soberanamente aburrida». Incluso Diario AS la ha catalogado como «una de las grandes decepciones del año».
Al final el trabajo de Philips se recordará como mediocre y será una completa burla al público y a los que invirtieron en ese proyecto. Un mal chiste que costó 200 millones de dólares y donde lo único gracioso es que el trabajo de Phillips solo generará pérdidas.
«Joker: Folie à Deux» es una película que promete mucho y cumple poco. La ambición de explorar nuevos territorios en el universo del Joker se ve eclipsada por una ejecución fallida y una dirección errática. Los errores técnicos y narrativos son evidentes y dificultan la conexión emocional con los personajes. Si bien la primera entrega de «Joker» fue una obra maestra del cine oscuro, esta secuela es un recordatorio de que no todas las apuestas arriesgadas tienen éxito.
La primera película se caracterizó por un tono oscuro, realista y profundamente trágico. La historia de Arthur Fleck era un descenso a la locura, retratado de manera cruda y conmovedora. El tono era sombrío, pero a la vez empático, invitando al espectador a sumergirse en la mente perturbada del protagonista.
Joker: Folie à Deux: La secuela adopta un tono más exagerado y caótico. La violencia es más explícita, los números musicales introducen un elemento surrealista y la historia se vuelve más absurda. Si bien mantiene algunos elementos del tono oscuro de la primera película, se inclina hacia un estilo más extravagante y menos realista.
La primera película exploraba temas como la soledad, la alienación social, la desigualdad y la violencia. La historia de Arthur Fleck era una crítica a una sociedad que ignora y margina a los más vulnerables.
La secuela se centra en la relación tóxica entre el Joker y Harley Quinn. Explora temas como la codependencia, la locura compartida y la manipulación. Si bien mantiene algunos elementos de la crítica social, el foco se desplaza hacia la dinámica entre los dos personajes principales.
Personajes
En la primera película, el personaje de Arthur Fleck evoluciona a lo largo de la trama, pasando de ser un hombre solitario y marginado a convertirse en el Joker. Su transformación es gradual y realista. En la secuela, el Joker ya está establecido como un personaje icónico, y su evolución se limita a explorar las diferentes facetas de su personalidad en el contexto de su relación con Harley Quinn.
La introducción de Harley Quinn aporta una nueva dinámica a la historia. Si bien su personaje es complejo y multifacético, su desarrollo se ve limitado por la necesidad de darle preferencia y ventaja.
«Joker: Folie à Deux» representa un cambio de rumbo significativo en comparación con su predecesora. Mientras que la primera película era un estudio de carácter oscuro y realista, la secuela se inclina hacia un estilo más exagerado y caótico, con un enfoque en la relación entre el Joker y Harley Quinn. Si bien ambas películas exploran temas profundos y complejos, la segunda entrega parece perder parte de la fuerza y la originalidad de la primera.
Una de las principales críticas a «Joker: Folie à Deux» radica en la dificultad para identificar un mensaje claro y coherente. A diferencia de su predecesora, que parecía ofrecer una reflexión sobre la sociedad y la salud mental, la secuela se presenta como un collage de ideas que, en ocasiones, se contradicen entre sí.
Existen ejemplos de como, cuando se tiene más talento que arrogancia, una película musical con estos temas puede ser muy buena:
Cabaret (1972): Un clásico del cine musical que retrata la decadencia de Berlín antes de la llegada de los nazis. La música y la danza se utilizan para reflejar la tensión social y la inminente catástrofe.
Chicago (2002): Esta adaptación del musical de Broadway es un espectáculo visual y musical que explora la obsesión de la sociedad con la fama y el crimen. La película utiliza el jazz y el cabaret para crear una atmósfera de glamour y decadencia.
Moulin Rouge! (2001): Una reinterpretación del clásico musical ambientado en el París de finales del siglo XIX. La película combina canciones populares con música original para contar una historia de amor trágica y apasionada.
Rocky Horror Picture Show (1975): Un culto de medianoche que mezcla ciencia ficción, horror y música rock. La película es una celebración de la extravagancia y la libertad sexual.
Spring Breakers (2012): Un thriller psicológico que sigue a cuatro estudiantes universitarias que se involucran en el mundo del crimen organizado. La película utiliza la música electrónica para crear una atmósfera de euforia y peligro.
Por último Sweeney Todd (2008), es un ejemplo de como se puede hacer un musical sobre temas de crimen y oscuridad si se está a la altura de las circunstancias y de un gran presupuesto.
¿Qué hace que estas películas funcionen?
Integración de la música y la narrativa: La música no es solo un adorno, sino un elemento fundamental de la historia. Las canciones avanzan la trama, revelan los sentimientos de los personajes y crean atmósferas específicas.
Temas complejos: Estas películas abordan temas como la violencia, la corrupción, la sexualidad y la muerte de una manera audaz y provocadora.
Personajes complejos: Los personajes son multidimensionales y están motivados por deseos y conflictos internos.
Estilo visual distintivo: La estética visual de estas películas es a menudo llamativa y memorable, contribuyendo a crear una atmósfera única.
Al final, parece que a Phillips le entró la moralina barata y dogmática sin salirse de lo políticamente correcto, al cambiar de parecer y hacernos ver al Joker como un desecho torturable.
Y transformar así al protagonista, de un gran villano, a un Joker al que se le arranca el disfraz; es golpeado, torturado, violado (como cuando era niño), humillado por «su amada» y al final, asesinado de una manera simplona y anticlimatica. Un error que ni los fans del personaje ni el público en general le perdonarán.
Los artículos de opinión son responsabilidad exclusiva de sus autores.
Ficha Técnica:
Título original:
Joker: Folie à Deux
Año:
2024
Duración:
138 min.
País:
Estados Unidos Estados Unidos
Dirección:
Todd Phillips
Guion:
Scott Silver, Todd Phillips. Personajes: DC Comics
Música:
Hildur Guðnadóttir
Fotografía:
Lawrence Sher
Compañías involucradas:
Warner Bros., DC Studios, Bron Studios, Sikelia Productions, Village Roadshow, Bron Creative.
Distribuidora: Warner Bros
Reparto:
Joaquin Phoenix, Lady Gaga, Brendan Gleeson, Catherine Keener, Harry Lawtey, Bill Smitrovich, Jacob Lofland, Leigh Gill, Steve Coogan, Zazie Beetz, Sharon Washington, Ken Leung, Connor Storrie, Gattlin Griffith, Slaine, Tim Dillon, Mike Houston, Troy Metcalf, G.L. McQueary, Troy Fromin, Jimmy Smagula, Brian Donahue, Alfred Rubin Thompson, Holden Goodman, Sam Wren Vincent, Carson Higgins, Ben van Diepen, Anthony Gullotta, Haley Handson, Greg Hoffman, Dane Alexander Peplinski, Lana McLellan, Joseph Scarpin
Trailer
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