Es difícil irse de un sitio donde te encuentras a gusto, y al que te atan proyectos en los que tienes involucrado el corazón. Vamos, en un lugar que obedezca a esta descripción, yo no me iría nunca. Si acaso, trataría de multiplicar mi presencia en otro lugar, según mi capacidad, pero nunca marcharme y abandonar todo.
Existen lugares donde no te dejan vivir. Lugares donde solo vegetas, a semejanza de las plantas, que solo están… ejercen sus funciones fisiológicas, y punto.
Claro, para una persona creativa, amante de la cultura, y siempre, como cualquiera, con enormes necesidades de amar y de ser amado, en un lugar donde solo te dejan vegetar, en un lugar donde no es posible la prosperidad, ni material ni espiritual, porque el poder político se ejerce de manera leonina, y te pisa constantemente, reprimiendo tu capacidad creativa, e, incluso, impidiendo que puedas amar y ser amado… pues muy complicado resulta estar a gusto, porque no puedes tener proyectos que te llenen como la persona que eres.
Cuando, para colmo, se ejerce una grave violencia sobre tu persona, porque ese poder político leonino y tirano, pretende obligarte a caer en la indignidad de comportamientos que te es imposible asumir, por aprecio a tu propia dignidad, y porque estás educado en unos principios que no te permiten acceder a determinadas prácticas, sencillamente porque son lesivas hacia terceras personas… pues quedas abocado al anhelo de luchar por tu libertad, que están cohibiendo. Y es que, ciertamente, eres un esclavo bajo estos condicionantes.
Pero este poder que te pisa y te destruye, resulta que tiene raíces en la idiosincrasia del pueblo en el que vives, o, mejor dicho, malvives. Esto significa que, el ataque que sufres de esclavización, es algo cultural, forma parte de la mediocridad de un pueblo y de una nación, que sigue creyendo que lo que te ocurre es normal, y que tienes la obligación de ser obediente a ese poder que desea destruirte, mediante el sometimiento de tu pobre persona a esas prácticas indignas, en las que, para mayor gravedad, si accedieras a las mismas, estarías contribuyendo a que otras personas fueran explotadas y denigradas, a su vez.
En un lugar donde ocurren estas cosas, lógicamente no puedes estar a gusto ni conforme, y, por lo menos, te planteas hacer algo que te libere. Si llevas mucho tiempo de lucha, pero poco has conseguido, no puedes evitar mirar fuera, a otros lugares, a otras realidades. Estás en un mundo que es como es, y al que no puedes cambiar, pero eso no significa que no puedan existir otros mundos donde sea posible respirar.
FRAN AUDIJE Fotografía Juan Luis Guedejo Madrid, España, 13 de noviembre del 2025 Los artículos de opinión son responsabilidad exclusiva de sus autores. @UnidadParlamentariaEuropa
#unidadparlamentaria #upr# FranAudije
Descubre más desde REVISTA UNIDAD PARLAMENTARIA
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
UP es un esfuerzo editorial de todos, una visión del mundo que nos lleva a preguntarnos más que a afirmar. Es darle opción a diferentes voces que vienen de cualquier parte del mundo.
Nuestro propósito es mostrar una realidad que frente a nuestros ojos ocurre y no tiene trascendencia en los grandes medios, un parlamento ciudadano en el que se toman decisiones a partir de la constante visión de nuestros problemas, sin dejarse llevar por fanatismos o miradas extremas.
Ver todas las entradas de Unidad Parlamentaria