EL SER O NO SER DE ESPAÑA

Nuestro país no tiene escapatoria, y se está viendo obligado a elegir entre el totalitarismo que propone cada vez con mayor ferocidad, Pedro Sánchez Pérez-Castejón, o la democracia y el imperio de la legalidad, que representan todo el resto de fuerzas patrióticas, aglutinadas, no solo entorno a la derecha, sino también representadas por todos los demócratas de izquierdas.

Estamos de acuerdo en que la democracia en España no ha seguido un desarrollo óptimo, como consecuencia de lo cual nos encontramos en la actual situación, en la que están tratando de arrebatarnos la libertad y los derechos, que tanto trabajo nos había costado su reconocimiento y legalización. La esperanza reside, pues, en que aprendamos la lección, y nos pongamos manos a la obra de realizar las reformas necesarias para mejorar las condiciones de la democracia en España, de modo que no vuelva a ocurrir lo que estamos viviendo, de un peligro tan cierto y atroz, sobre la libertad y prosperidad en nuestra patria.

El primer paso, sin embargo, es tener claro que debemos rechazar la propuesta que nos está haciendo, Pedro Sánchez Pérez-Castejón, completamente engañosa y falsa, por más que la acompañe de ayudas económicas, de datos maquillados o falsos, y de promesas fantasiosas y embaucadoras.

Las ayudas son pan para hoy, y hambre para mañana; los datos que nos ofrece son, en su gran mayoría, fruto de la ingeniería estadística, que no tiene en cuenta otros parámetros de carácter social, como el incentivo de la prostitución y de la ideología de género, que nos están degradando como seres humanos; ni tampoco nos hablan del sometimiento de este Gobierno estafador, al endeudamiento agresivo, por un lado, ni a los intereses del rey Mohamed VI, tradicional enemigo de España, por otro, además del beneficio excesivo a los partidos nacionalistas, que es un detrimento para el resto de la España sin ánimos de independencia.

En cuanto a las promesas, encontramos en Pedro Sánchez Pérez-Castejón, dos tipos de promesas: aquellas que obedecen al más puro cinismo e hipocresía, verdaderas fantasías para soñadores, que no casan con la realidad, o que son meras buenas intenciones, pero carentes de voluntad futura. Y, el otro tipo de promesa, es aquella relacionada con la justicia y el bien común, algo que siempre tiene en la boca, Pedro Sánchez, pero que no se cree ni por asomo este señor, que mantiene tres palacios operativos a su servicio, que incrementa el gasto público del Estado a base de un parque móvil de lujo, de mantener a una ingente cantidad de asesores innecesarios, y de realizar un uso de los recursos de la Administración, en abuso de poder, y derroche económico, en una gestión propia de un Jeque árabe, o de los Zares del medievo.

En el otro lado, tenemos la propuesta de continuación y mejora de la democracia que todavía subsiste, aunque herida, en la que es líder, Alberto Núñez Feijóo, del Partido Popular, lejos aún de la mejor propuesta posible, dentro del haber en las fuerzas demócratas españolas, incluyendo a la izquierda. Sin embargo, debemos confiar en que esta propuesta será transitoria, hasta poder salir de la actual crisis, y sea posible el planteamiento de mejora democrática, mediante candidatos más óptimos, que existen, tanto en la derecha, como en la izquierda, pero que solo podrán tener su oportunidad una vez consigamos salir del atolladero.

Pedro Sánchez Pérez-Castejón, representa a una España cada vez más pobre, con un cuenco de arroz en una mano, y en la otra la mano extendida pidiendo limosna. Una España promiscua y degradada desde la ética, la moral, y el civismo, con un Gobierno nadando en la abundancia, y emitiendo toda clase de medidas restrictivas de derechos, donde la honradez y el talento van a estar penalizados, en pro de una España mediocre, pasto de los intereses extranjeros y de los enemigos de esta nación ancestral.

FRAN AUDIJE


Madrid, España, 26 de julio del 2026

Fotografía Facebook

Los artículos de opinión son responsabilidad exclusiva de sus autores. @UnidadParlamentariaEuropa

#upr#upe#franAudije


Descubre más desde REVISTA UNIDAD PARLAMENTARIA

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario