Profesores universitarios tratados como peones de hacienda porfiriana en Cancún

Del torvo morral

Héctor Cobá

Bajada

La nefasta herencia de Manuel Alexander Zetina Aguiluz para Bacalar calles destrozadas

La exsecretaria de Turismo de Quintana Roo Marisol Vanegas Pérez cree que la Universidad del Caribe (Unicaribe) es una hacienda porfirista y llega con el látigo de la rebaja de salarios sin previa reunión de información a los profesores e investigadores universitarios con maestría o doctorados, con publicaciones, reconocimientos y premios nacionales e internacionales.   

Algunas cantidades anunciadas a descontar, van desde los cinco, seis mil pesos hasta mucho más, con un aviso a punto de vencer el mes y cuando el contribuyente debe rendir su reporte a las autoridades hacendarias, a pesar de la existencia de un contrato con cada académico, a los que se les descuenta en cada cheque el pago de las cuotas del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) y el Impuesto Sobre la Renta (ISR).

La prosapia académica del profesorado sale dañada con las arbitrarias decisiones, más con la junta absurda, a la que se convocó, presencial, el 19 de agosto, a secretarias, empleados de la coordinación administrativa, jefes de departamento y personal de la Universidad del Caribe. ¿Quién en su sano juicio en pleno semáforo naranja con olor y sabor de rojo, acudiría a una reunión presencial? ¿Por qué no hacerla virtual? A lo mejor por miedo a las respuestas airadas de los educados educadores.

El asunto señalado a tratar en la circular número UCA/CA/0008/2021, ni eso convenció a los unicaribeños: la regularización de las cuotas obrero-patronales, informar de la resolución de las gestiones para regularizar el pago correcto de las cuotas obrero-patronales y la retención del ISR, así como dar mayor información y aclaración de dudas.

Ni siquiera lucieron tacto porque los profesores de tiempo completo, 20 (verdaderos productores académicos) de 22 hacen investigación, incluyendo las dos siguientes: “Análisis de la situación contable, fiscal, financiera y económica del Covid-19, en México”, o “Confianza en el consumo en restaurantes de Cancún durante la pandemia por Covid-19”.

Vanegas está falto de información, desinformación que comparte con su ortodoxa contadora, ambas incurren en ingentes gazapos, ya que anteriores autoridades rectoras han señalado que al profesor universitario se le deben aumentar sus emolumentos no reducir. La línea del descuento se sabrá este fin de mes e inicio de las festividades septembrinas.

Sólo falta que a los profesores que son más productivos les vayan a bajar más su salario, contraviniendo la Ley Federal del Trabajo, la que indica los salarios no se pueden bajar, sólo todo lo contrario. Claro la ley no le interesa al gerente, presidente municipal (de cualquier partido: María Elena Hermelinda Lezama Espinosa -Movimiento de Regeneración Nacional- y Manuel Alexander Zetina Aguiluz -Nueva Alianza-) o gobernador de un estado. El problema del ajuste contable es de la Universidad del Caribe si los catedráticos aceptan los descuentos, la institución universitaria heredará por siempre esa reducción salarial que menguará la futura pensión de todo el que cotiza en el IMSS.         

Si la señora Vanegas con su experiencia de investigadora en el centro investigador que tuvo le falla la toma de decisiones a favor, pero sí en contra de los profesores universitarios de Cancún, se sentirá un gerente de un restaurante, de un bar o centro de baile, de un hotel en el que se pueden mangonear los salarios y hacer descuentos, a diestra y siniestra, cual tienda de raya porfiriana.  

¿Será que obedece ordenes de quien la designó para estar al frente de la Unicaribe, Carlos Manuel Joaquín González, éste como todo buen contador, cuentachiles y cicatero, quiere ahorrar o recuperar algo de lo que dilapidó en sus primeros cinco años de gobierno? Sea mucho, sea poco. ¿Dónde perdió la impronta del innovador de la administración pública? Puede ser en las transparentes aguas de la bahía de Chetumal, frente a su oficina en el palacio de gobierno. Se la llevaron los vientos del exhuracán categoría 1 Grace.     

Bacalar destrozado

Espantosa y nefasta herencia, calles destrozadas en Bacalar, le deja Manuel Alexander Zetina Aguiluz a José “Chepe” Alfredo Contreras Méndez -presidente municipal electo, que ya este septiembre inicia su segundo trienio de gobierno.

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La muestra de muchas calles destrozadas en Bacalar está en la calle 16 (por cierto, la calle destrozada está a sólo tres cuadras de la casa del amado, apreciado y bien querido Manuel Alexander) entre calle 43 y avenida Costera. Ésta invadida por una nube más grande que la de moscos y chaquistes, de vendedores ambulantes de blusas y camisetas típicas, de bolsas impermeables para teléfonos celulares y lentes oscuros. Mismos que atosigan al visitante que decide caminar y conocer los pocos accesos libres a la Laguna de los ex Siete Colores.

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Para esto buscó la reelección Zetina Aguiluz, para dejar mal a sus congéneres partidistas de Nueva Alianza.

Si no pudo con un gobierno municipal que duró seis años, ¿Pudo asistir Manuel Alexander Zetina Aguiluz a la videoconferencia para que responda el citatorio del poder judicial del estado de Quintana Roo “por su probable participación en el hecho delictuoso de desempeño irregular de la función pública, este 23 de agosto, a las 13 horas”?    

Algo de lo poco verde sobresale entre tanta inmundicia, de la avenida Costera hacia la calle 16, ya en la calle 43 a 10 metros de la intersección de la 15 por 43, hay dos árboles de ceiba a punto de alcanzar los dos metros de altura. Cruzando la 43, sobre la 16, a 10 metros hay otra ceiba de más de cinco metros de altura. Bacalar, a pesar de sus malos gobernantes, todavía conserva sus muestras y fragmentos selváticos.  

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hectorcobacc@gmail.com / Facebook: Héctor Cobá / Twitter: @HctorCob

2 comentarios sobre “Profesores universitarios tratados como peones de hacienda porfiriana en Cancún

  1. Excelente texto .. solo una aclaración… CJ no vive ni despacha en el Palacio de Gobierno… Ya acepto en respuesta a la carta, que vive en Av. Bonampak de Cancún. Al tratar de desmentir que vive en la zona hotelera de Cancún. Saludos.

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