EL EGÓDROMO PARTE CVI

Por Luis Mac Gregor Arroyo

Foto de Pierre Blanché en Pexels.

Recuerda: hoyoblanco.com.mx

Oasis: De Italia vino. Fue parrandero, mujeriego y no encontró el amor. Un día iba por ahí en busca de aventuras de caballeros y dejó todo siguiendo a Jesús. El principio uno de sus seguidores más fieles se puso el nombre de él para seguir sus pasos, representándolo en todo el mundo. A Oasis los animales le hablaban. En su afán de ayudar a los necesitados, quiso ayudar a un joven a salir de un gran mal. Le pidió a sus creyentes “fieles” que repartieran pan y pescados a los necesitados del novenario. Pero terminaron dando pinole. El buen Oasis, horrorizado trató de elevarse para ayudar; pero no más no pudo. Le dio pena todo el número. Así, dejó que se fuera el joven a sufrir y sobrevivir como pudiera otros 170 días de martirio con el rostro entre las piernas. Uno busca ser feliz. La sabiduría se agradece: Pero ganarla a costa de sufrir no es algo anhelado. “¡Alto!”, interrumpió el comensal todo: “¿Acaso Dios no viene cuando se ama a alguien?”. Tal vez no, tal vez sólo debe amarse… Tal vez alguien quien acepta santos, perdona dioses y ve lo que podría ser lo más alto no más no entiende bien lo sucedido. Oasis nada más se queda viendo para arriba: “¿Qué puede decirse cuando el cielo se te abre y te da un pedacito de él?”.

Un comentario en “EL EGÓDROMO PARTE CVI

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s