LA CUBA CHILANGA

Por Federico Campbell Peña

Ciudad de México 3 de febrero del 2026

Distintas migraciones a la ciudad de México desde Cuba a partir de 1959.. La Juguería de Bebo» donde todos los días, él combinaba las carnitas con jugos de papaya y guanabana, en la glorieta de División del Norte, tras salir de la cárcel en 1966 en Cuba, por haber estado en un grupo contrario a Fidel Castro. Una mujer de Michoacán se casó con él y lo sacó de la isla.

Los batistianos de un primer exilio conocidos de la familia Bacardí y luego sus hijos y nietos entre ellos Borrel Navarro, que fundaron el Circulo Cubano de México: Córdoba 14 colonia Roma.

El activista Manuel Camargo que de fundar el Frente de Liberación Nacional de Cuba FLNC en 1993, se trasladó a la ong Cambio Cubano de su amigo el ex combatiente contra Batista y contra Fidel Castro: Eloy Gutierrez Menoyo.

El Comité de Solidaridad con Lesbianas y Homosexuales Perseguidos en Cuba con Monsivais, Nancy Cárdenas, David Ramón y Carmen Lugo, amigos de Reinaldo Arenas y su posterior homenaje en la Cineteca Nacional con Nedda Anhalt, Joel Ortega y Carlos Oiivares Baró.

Las invitaciones de Octavio Paz con la revista Vuelta a Guillermo Cabrera Infante para presentar «Mea Cuba», evento reventado por la policia de la embajada de Cuba en el Centro Cultural San Angel.

Episodios repetidos por la Stasi cubana en la Feria del Libro de Guadalajara en diciembre de 2002, contra la presentación de la revista «Letras Libres» y en el lanzamiento del libro «Cómo llegó la noche» del comandante de la Revolución Hubert Matos, en Casa Lamm en 2002.

El efímero Comité Cubano Pro Derechos Humanos que organizó la visita del disidente Elizardo Sánchez a la UNAM en abril de 1997 con Carlos Monsiváis como su anfitrión, lo que le costó ser expulsado del diario La Jornada, más el activista Edelmiro Castellanos.

El éxodo en los años 90s de los pintores disidentes del grupo «Arte Calle» y los intelectuales del foro Paideia de la Universidad de La Habana, para exponer en la Galería Nina Menocal en Zacatecas 74 colonia Roma: Pedro Vizcaino, José Bedia, Ernesto Hernández Busto.

El monitoreo de la situación de los presos políticos por las ongs Amnistía Internacional México y Acción de los Cristianos para la Abolición de la Tortura ACAT.

La trifulca en la estatua de José Marti en el Metro Hidalgo en 2003 un 28 de enero, entre oficialistas y disidentes.

Los bailes anuales del Movimiento Mexicano de Solidaridad con Cuba en el Salón Los Angeles en Tlatelolco, cada 26 de julio.

El viaje de este colectivo Va Por Cuba a la isla para donar un barco de petróleo fletado por la sociedad civil, en mayo de 1993, recibido en el muelle por la embajadora mexicana Beatriz Paredes.

Las invitaciones a escritores cubanos a México (entre ellos Leonardo Padura) por la coordinación de Difusión Cultural de la UNAM (Gonzalo Celorio) que creó la colección Submarino Amarillo.

La efímera apertura de la librería del Fondo de Cultura Económica por Gonzalo Celorio en La Habana en 2001, que le costó el regaño del canciller Jorge G. Castañeda.

El episodio «Comes y te vas» de Vicente Fox con Fidel Castro, vía Castañeda, en el foro de la ONU en Monterrey en marzo de 2002.

Los que llegaron a laborar a Televisa y TV Azteca, actores y comunicadores. Los artistas e intelectuales que asistían a las comidas en casa de Eliseo Alberto «Lichi» en Coyoacán y la Del Valle (en sí una Pequeña Habana, llegaba todo mundo).

Los músicos y trovadores que se ganan la vida las noches alternando sedes, en Los Intimos, Mama Rumba, Flor del Son, Rincón Cubano y otros bares.

Los balseros llegados a Cancun y Tapachula llevados por el Instituto Nacional de Migración a la estación migratoria de Iztapalapa, encerrados meses, semanas, antes de ser expulsados en el aeropuerto por la autoridad mexicana, a La Habana a pesar de las represalias en la isla, como denunciaba la ong Cubalsero.

Los deportistas cubanos que dan clases en la CONADE, y residian en la casa del Crea en Tlalpan pasando Villa Olímpica.

Los recién emigrados los últimos tres años, viajeros de Cuba a Nicaragua, luego por tierra a Chiapas y ciudad de México: que realizan múltiples oficios el taxista, el despachador de Oxxo, el mesero, la camarera, el músico.

El retiro arbitrario de la estatuas del Ché Guevara y Fidel Castro por la alcaldesa de Cuauhtémoc Alessandra Rojo de la Vega en julio de 2025 de San Cosme, por iniciativa de sus amigos del Partido Popular de España.

«La Cuba chilanga» dispersa en La Pequeña Habana, en Medellin con Insurgentes a Viaducto: Mamá Rumba, Flor del Son, Mercado de Campeche, Congrí de Yuya, La Bodeguita del Medio, Circulo Cubano de México. La estatatua de José Antonio Mella en San Cosme, de José Marti en Metro Hidalgo frente a la Alameda, la embajada de Cuba y su centro cultural Benny Moré: Blvd. Adolfo López Mateos 16, San Ángel Inn.

Atentos en estos sitios, a lo que sucede en la otra orilla: Cuba.
Los artículos de opinión son responsabilidad exclusiva de sus autores. @UnidadParlamentariaEuropa

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Un comentario en “LA CUBA CHILANGA

  1. Resumen directo

    La narrativa que presenta a todos los mencionados como activistas equivalentes y amigos cercanos de Reinaldo Arenas carece de sustento documental homogéneo. La evidencia histórica disponible indica que Nancy Cárdenas fue la figura central y articuladora del discurso político en defensa de los homosexuales perseguidos —incluidos los casos vinculados a Cuba— mientras que la participación de otros actores fue desigual, intermitente o políticamente ambigua. Asimismo, la postura de Carlos Monsiváis frente al régimen cubano fue compleja y tardíamente crítica, hecho ampliamente debatido en la esfera intelectual mexicana, particularmente en contraste con Octavio Paz.

    Redacción argumentada y fundamentada

    La reconstrucción rigurosa del Comité de Solidaridad con Lesbianas y Homosexuales Perseguidos en Cuba exige distinguir entre liderazgo estructural, presencia simbólica y participación ocasional. No todos los nombres asociados al comité desempeñaron el mismo papel ni asumieron el mismo nivel de compromiso sostenido.

    En el caso de David Ramón, diversos testimonios del movimiento —incluido el de Juan Jacobo Hernández, figura histórica del activismo homosexual en México— señalan que su asistencia a reuniones del Frente de Liberación Homosexual fue limitada y no constituyó una participación orgánica ni prolongada. Si esta versión se confirma mediante fuentes convergentes, resulta historiográficamente impreciso equiparar su intervención episódica con la de quienes sostuvieron durante años la organización, la elaboración discursiva y el costo político de la lucha incluso hacia lo de Cuba.

    Respecto a la afirmación de que todos los involucrados fueron amigos cercanos de Reinaldo Arenas, no existe evidencia pública concluyente que lo demuestre en cada caso. La amistad, como categoría histórica, requiere correspondencia, testimonios directos o referencias explícitas del propio Arenas. En ausencia de tales pruebas, lo más sólido es hablar de coincidencias políticas o actos de solidaridad cultural, no de vínculos personales profundos.

    En cuanto a Carlos Monsiváis, su relación con la Revolución Cubana está ampliamente documentada como ambivalente durante un periodo significativo. Durante los años setenta y parte de los ochenta mantuvo una postura crítica matizada, sin romper frontalmente con el proyecto socialista cubano. Las discusiones públicas con Octavio Paz evidencian esa diferencia: Paz adoptó una crítica temprana y categórica del castrismo, mientras que Monsiváis sostuvo durante más tiempo una lectura menos confrontativa. Esta evolución ideológica es verificable en artículos, entrevistas y debates publicados. Por ello, presentar a Monsiváis como opositor consistente del régimen cubano desde el inicio no se ajusta a la documentación disponible.

    En contraste, Nancy Cárdenas ocupa un lugar fundacional en el activismo homosexual mexicano. Fue quien articuló tempranamente un discurso político estructurado, quien asumió la exposición pública en medios masivos —incluida su histórica intervención televisiva en 1973— y quien diseñó una estrategia de defensa de derechos basada en argumentación jurídica, cultural y política. Su papel como eje intelectual y organizativo está ampliamente reconocido en estudios académicos sobre el movimiento LGBT en México. Minimizar su centralidad implica distorsionar el registro histórico.

    Existen además señalamientos documentales y testimoniales que apuntan a tensiones internas dentro del campo intelectual respecto al liderazgo femenino en espacios dominados por figuras masculinas de alta visibilidad pública. Si se cuenta con pruebas documentales específicas —cartas, artículos, intervenciones públicas— que evidencien intentos de desplazamiento simbólico o apropiación del protagonismo, dichas fuentes deben analizarse críticamente y presentarse con precisión para sustentar esa tesis.

    Por último, la idealización retrospectiva de ciertas figuras como activistas consistentes debe contrastarse con cronologías verificables de participación, textos publicados en el momento y posicionamientos políticos explícitos. La lucha por los derechos de las personas homosexuales en México fue un proceso prolongado, con costos personales y políticos significativos; equiparar presencias ocasionales con liderazgo sostenido diluye el peso histórico de quienes realmente construyeron el movimiento desde sus bases.

    Implicación central

    Una revisión seria del episodio debe apoyarse en hemerografía, archivos personales, correspondencia y testimonios cruzados. Solo así es posible separar mitificación, capital simbólico posterior y activismo efectivo documentado. La precisión histórica fortalece la memoria del movimiento y evita atribuciones desproporcionadas.

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