ESPAÑA, SINÓNIMO DE CORRUPCIÓN



Uno de los principales y fundamentales problemas del Reino de España, es la clase política que gobierna las instituciones de este país ancestral.

Los primeros datos de la corrupción en España, provienen de la época del rey Felipe III, cuyo valido, el Duque de Lerma, logró hacerse con la máxima confianza de un despreocupado Felipe III, logrando poder inmenso, a base de colonizar el Estado con gente afín a él. De tal manera, consiguió una fortuna descomunal, a base de corrupción y aprovechamiento personal de los dividendos de aquel reinado, por entonces primera potencia mundial, aunque ya en un acusado declive.

Otros validos famosos, como el Conde-Duque de Olivares, o Manuel Godoy, fueron igualmente corruptos, bien aprovechando su posición privilegiada para ocupar el poder, adjudicando a familiares en los puestos clave, o haciendo esto mismo, pero, al tiempo, enriqueciéndose ilícitamente.

Durante el siglo XIX, el más inestable registrado en España hasta el momento, debido a las tensiones en el paso del Feudalismo al Liberalismo, la corrupción se agravó por momentos, hasta el punto de que los funcionarios públicos, eran relevados de su cargo cada vez que un nuevo Gobierno accedía al poder, colocando en su lugar a otros trabajadores de la Administración Pública, completamente de la cuerda de los nuevos señores que se adueñaban de las instituciones, con los consiguientes abusos de poder, y el enriquecimiento ilícito.

Durante la II República, ya en el siglo XX, han transcendido dos sonados casos de corrupción, como fue el Caso Nombela, y el Caso del Estraperlo, ambos de tal magnitud, que consiguieron derrumbar la presidencia de Alejandro Lerroux. Ya en la época de la dictadura del General Franco, según estudios de las Universidades de Granada, y de Alicante, la corrupción fue estructural, generalizada, y consentida por el propio régimen, con un marcado tráfico de influencias y clientelismo, que llevó a la élite en el poder a una prosperidad, de la que permaneció ufana el resto de la sociedad civil.

Llegada la actual democracia, durante el periodo transitorio 1975-78, la corrupción institucional mejoró notablemente, merced a las reformas que se pusieron en marcha, de cara a la transformación del Estado, hacia el Imperio de la Ley, y hacia costumbres más democráticas. No obstante, hubo un punto de inflexión, llegada la presidencia del socialista, Felipe González Márquez, cuando se levantó la veda para el establecimiento de una corrupción sistemática, que se fue desarrollando durante el resto de periodos legislativos, tanto de la derecha como de la izquierda políticas, llegando a una culminación, durante la llegada al poder del actual presidente, Pedro Sánchez Pérez-Castejón, periodo que está en proceso judicial generalizado, puesto que se sospecha que el poder en las instituciones, fue tomado por una auténtica mafia del crimen organizado.

Analizando más en concreto este último periodo político en España, marcado por un progresivo deterioro del clima democrático, en el que se han venido violando derechos humanos de lesa humanidad, debemos centrar nuestras críticas, en la institucionalización de la injusticia, de la tiranía, y de la opresión, en España, por parte de una clase política de baja categoría, que presume de que España es grande y que avanza.

Esta última afirmación de la grandeza de España, y de su avance, está muy relacionada con la prosperidad de los sujetos adjuntos al poder, que cometen con frecuencia abusos, mirando a los españoles desde una insana altura, mientras la sociedad española es pisada en vergonzosa impunidad.

Los actuales políticos españoles, presumen de un montón de gestas, pura palabrería que no se corresponde en obras ni realidades. España es líder en sectores claves del subdesarrollo, como el paro laboral, la prostitución, la violencia de género, la ideología de género, la deuda pública, o el deficiente funcionamiento de la Justicia, de la Sanidad, y de la Enseñanza.

Todo fruto de la corrupción, y de otra acusada decadencia moral, ética, y política, que influye muy negativamente en la sociedad española.

FRAN AUDIJE


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