ESPAÑA BENDITA

Cuando observamos el arduo trabajo de los politicacos españoles, por una España cada día más corrompida, cada día con un menor aprecio por la ética y por la moral, con una ausencia destacada de principios y valores, tanto a nivel personal, como profesional, o político, es fácil comprender lo que uno ve y presencia, nada más que caminando por la calle. No hace falta irse a una gran metrópoli, como Madrid, donde resido, vayamos a ciudades pequeñas, como Cáceres, y encontraremos idéntico panorama, a escala más reducida.

El término “politicaco”, que he empleado, hace alusión a los políticos y a los ladrones, conjuntamente, en una misma institución, como es la política española, donde estos señores se han convertido en unos verdaderos usurpadores, no solo del dinero y de los recursos de los españoles, en una nación miembro de la Unión Europea, como es el Reino de España, sino que, para colmo, como hemos indicado, gobiernan sin escrúpulo de ninguna clase, para conducir a su propio país, hacia una sodomización muy peligrosa.

No sé si lo que hacen estos politicacos con España, se puede denominar “gobernar”, porque arrastrar al lugar donde has nacido y te has formado, a la basura humana e institucional, con probabilidad admite mejor otro tipo de términos más adecuados y definitorios.

Sales a dar un simple paseo por la calle, y no paran de ofrecérsete mujeres que se prostituyen, a menudo acompañadas de su respectivo proxeneta. De estas mujeres, no todas son prostitutas profesionales, una buena parte de las mismas se prostituyen ocasionalmente, como forma de ganar un dinero para vivir con mayor desahogo, y sus proxenetas o explotadores suelen ser la pareja sentimental, un amigo, los padres…

En el otro lado, tenemos a los varones, entre los que cunde una auténtica epidemia de homosexualidad. Te introduces en el Metropolitano madrileño, y enseguida te percatas del talante de muchos, que parecen hambrientos de sexo. Soportas miradas con una falta completa de respeto y discreción, lo que podríamos traducir como acoso. Se diría que acabamos de descubrir lo que son las relaciones sexuales, y que estamos interpretando como objeto de deseo todo aquello que conste de un orificio o agujero.

Sabemos por la Biblia, y esto no es un chiste, ni es una broma, que las ciudades de Sodoma y Gomorra, padecían males de corrupción similares a los descritos, y que fueron destruidas por Yahvé. Las historias de las Sagradas Escrituras, sobre todo las del Antiguo Testamento, suelen esgrimir un tono elegiaco, en ocasiones apocalíptico, y metafórico, que nos tratan de transmitir enseñanzas, donde también se nos adelantan posibles errores que podríamos cometer. En este último sentido, las profecías bíblicas está comprobado que se cumplen, o que se han cumplido en la Historia: Roma, la Alemania nazi… antros de corrupción y maldad, que acabaron derruidos y destruidos, lo mismo que Sodoma y Gomorra.

¿Nos estaremos encontrando en España con la advertencia profética de Sodoma y Gomorra? Yo diría que, no solo en España, sino en el mundo entero, con una especial incidencia de esta advertencia en el Imperio Occidental, donde cunde la ideología LGTBI, y de Género, cada vez con una fuerza y convencimiento popular, que espanta, y nos debería preocupar seriamente.

La democracia se encuentra en retroceso, los derechos humanos se violan alegremente, sin que ocurra a penas nada. Las instituciones encargadas por velar en favor de una estabilidad humanitaria parecen estar de adorno, debido a su ineficacia comprobada.

El bagaje cultural de siglos, atesorado por añejas naciones, como el propio Reino de España, parece haber dejado de ser referencia, y al haber abandonado nuestra secular cultura, y las tradiciones que, durante tiempos incontables, fueron el sostén de la humanidad, desde donde conseguimos dar el salto a la Revolución Francesa y a la Revolución Industrial, para, posteriormente, seguir encauzándonos por las sendas de la lucha obrera, y de la Revolución Informática, ¿habrán llegado a su final?

¿Y este final, que sería el principio de una nueva era de barbarie, podría constituir un grave cataclismo, fin de toda una civilización, basada en el nacimiento de Jesús de Nazaret?

FRAN AUDIJE

Los artículos de opinión son responsabilidad exclusiva de sus autores. @UnidadParlamentaria

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