¿Cuántos “gritos” dio Hidalgo?


Por: Raúl Jiménez Lescas

Morelia, Michoacán 18 de septiembre del 2026

Por supuesto que no fue como actualmente se representa. Con Noche Mexicana y arengas a las 11 de la noche. Es una larga tradición para recrear el inicio de la lucha por la Independencia de la Corona de España.
¿Qué pasó entre 2 y 3 de la madrugada en el pueblo de Dolores (hoy Dolores Hidalgo, Guanajuato) del domingo 16 de septiembre de 1810?
El alcaide Pérez (enviado por doña Josefa), Aldama y Allende cabalgaron a despertar al cura Hidalgo para notificar que los habían descubierto en su plan de levantarse en armas el 2 de octubre de 1810.
Hidalgo mientras se vestía ordenó a sus hermanas preparar chocolate para los caballeros y se calmaran.
Hidalgo, sereno, los escuchó en santa calma. Como a las 3 o 4 de la madrugada mandó llamar a los “serenos” del pueblo y a los artesanos.
Hidalgo dio el primer “grito”: -Caballeros somos perdidos. Aquí no hay más recurso que ir a coger gachupines… Aldama se asustó…
Ahora mismo damos la voz de libertad.
Fue, entonces, el primer Grito.
A la casa cural llegaron más convocados.
Ordenó mandar a prisión a los gachupines del pueblo. El plan de Epigmeo González.
¡Que madrugada la de aquel día! Parafraseando a The Beatles.
Se trajeron las armas que el cura ordenó construir. Lanzas, hondas (los jóvenes de hoy no saben que son) y arcos y flechas. Poderoso armamento. Pero armas al fin.
Agitación en el pueblo. Fueron a ver qué pasaba. Entonces, el cura, dio el segundo Grito. Salió al balcón con la imágen de Nuestra Señora de Guadalupe y le puso un lienzo blanco:
Viva nuestra señora de Guadalupe.
Viva la Independencia.
Caminó con la bola y liberó 50 presos. Del cuartel tomaron armas. Los soldados del Regimiento se unieron a Hidalgo ya convertido en Insurgente. Sabía lo que hacía.
El cojo Galván tocó las campanas para llamar a misa dominical.
Después de misa de 6, Hidalgo, en el atrio dio el tercer Grito y definitivo:
Hijos míos. Únanse conmigo. Ayúdenme a defender la Patria. Los gachupines quieren entregarla a los franceses. Se acabó la opresión. Se acabaron los tributos. Al que me siga a caballo le daré un peso y a los de a pie, un tostón.
La manera que conmemoramos esos acontecimientos grandiosos es muy diferente pero está en el imaginario popular construido después de la Independencia. Los Sentimientos de la Nación de Morelos dijeron que deberíamos honrar el 16 de septiembre.
Para ser justos, antes o después, deberíamos guardar un minuto de silencio para los cientos de miles que murieron en la larga Guerra de Independencia.
No excluye comer pozole y bailar o beber.
Con información del Dr. Carlos Herrejón Peredo en su fabuloso libro Hidalgo, maestro, párroco e insurgente. Pesa unos 3 kilos.

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