Mi recuerdo del terremoto del 19 de septiembre de 1985

Por: Raúl Jiménez Lescas

Fotografía Facebook.

Morelia,Michoacán,19 de septiembre 2026
Venía de Buenos Aires, Argentina y llegué en la madrugada del fatídico día 19. Me senté en la sala del aeropuerto a esperar los primeros rayos del Sol y el transporte público. En ese tiempo eran unos micros que circulaban por el Circuito Interior y luego por la Avenida Eulalia Guzman, me dejaban cerca de La Nueva Santa María la Ribera, por el Casco de Santo Tomás.
Por ahí vivía con mis amigos El Borrego y Pepe.
El micro se paró por el semáforo en la esquina de la Avenida Guerrero y Eulalia Guzmán. Entonces empezó el terremoto a las 7:19 horas. El vehículo se movió como lancha entre las olas y el chofer huyó en estampida, al igual que varios pasajeros. Acostumbrado a los temblores de Oaxaca guardé la calma, aunque jamás en mi vida sentí tanto pavor por la intensidad del sismo y la duración.
Todos nos bajamos. No teníamos chofer.
Cómo estábamos en el norte de Tlatelolco no vimos derrumbes. Así que busqué nuevo transporte pero no había nada. Gente corriendo por todos lados. No supe lo que había ocurrido en otras partes de la ciudad. Así que caminé con mi maleta hasta la casa. Unos 4 kilómetros. Son muchos kilómetros y gente afuera de sus casas pero ningún derrumbe.
El edificio donde vivía en silencio absoluto. Me alisté para la chamba. No había transporte. Volví a caminar hasta la calle de Xólotl 23, colonia Tlaxpana (Santa Julia), a una cuadra del Metro Normal en San Cosme. Unos 2 y medio kilómetros. No había nadie. Fuí a la tienda y el dueño me ubicó en la realidad: el terremoto provocó destrucción, pánico y muerte.
Dejé el café caliente y salí corriendo a la colonia Roma, al Multifamiliar Juaréz a ver a mis tíos y primos. Vivían en el departamento D2 número 304, dónde viví con ellos cuando me fuí de Oaxaca a estudiar a la Facultad de Economía de la UNAM en CU.
Ahí vi un derrumbe del edificio A que eran muy altos.
Pero mi familia no estaba.
Luego ayudé en las tareas de remoción de escombros sin equipo.
Con los camaradas constituimos la Unión de Vecinos y Damnificados 19 de Septiembre que formó parte de la Coordinadora Única de Damnificados (CUD), pero ya es harina de otro costal.

Los artículos de opinión son responsabilidad exclusiva de sus autores. @UnidadParlamentariaEuropa
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