Diputado 501.Heberto: Héroe civil.


Antonio TENORIO ADAME.

En sesión solemne, el Senado de la República rindió homenaje a quien fuera miembro integrante de su seno.
El pleno del órgano legislativo aprobó inscribir el nombre de ingeniero Heberto Castillo Martínez al salón de sesiones de la Comisión Permanente.

Mayorías incluyentes

La memoria histórica de Heberto Castillo Martínez, quien fuera un destacado congresista perteneciera a la LVI Legislatura de Diputados y LVII de Senadores.

La ceremonia solemne se efectuó con la participación en tribuna de los presidentes de la Mesa Directiva, senadora Laura Itzel Castillo Juárez, y de la Junta de Coordinación Política, senador Ignacio Mier, así como también un representante de cada partido político.

Los actos de celebración de su memoria dieron su nombre al salón de sesiones de la Comisión Permanente, así como la descubierta de la escultura de un busto personal, también la colocación de una placa alusiva.

La sesión solemne fue emotiva por encima de la circunstancia personal de sus protagonistas, quienes mantuvieron un mismo tono de expresión y aprobación, limitados a los hechos históricos del personaje.

Su existencia fue una lucha por la justicia marcada por la ética y la congruencia del interés social.

Pareciera que la muerte marca el lugar que ocupa el individuo en el reconocimiento de la memoria de los vivos.

En el correr de las pruebas de suprema lealtad a los fines democráticos, se reconoció su declinación a la candidatura presidencial a favor del interés unitario que representaba Cuauhtémoc Cárdenas.

Esta fue una opinión de consenso generalizado por encima de estándares de partido: fue un demócrata.

Un aspecto sobresaliente del ofertorio pronunciado por su hija y presidenta de los senadores, Laura Itzel, fue: Con la Constitución, bajo el brazo, defendió la libertad de expresión, asociación y reunión, incluso mientras huía de la represión a salto de mata y a salto de barda “, algo que no deben olvidar las nuevas generaciones.

“Sus ideales y reivindicaciones, añadió la Presidenta del Senado, siguen vigentes. Como ingeniero su nombre es reconocido, no solo por sus aportaciones técnicas y matemáticas, sino también por las convicciones de que la ciencia debe tener vocación social “.

Al reconvenir a los jóvenes que conozcan las ideas de Heberto, se entiende el llamado a los mexicanos a fortalecer la trinchera de ideas de la nación mexicana en los tiempos de lucha electoral. Ya amanece.

El coordinador de la bancada del PAN, senador Ricardo Anaya, resaltó su gesto humanitario de acudir a solidarse con don Luis H. Alvarez y solicitar la suspensión de su huelga de hambre,

En tanto que para el senador de Morena, Manuel Huerta Ladrón de Guevara, la visión de Heberto parte de la crítica del poder, “de incomodarle, no de acomodarse“, de la denuncia de corrupción, a la defensa de los recursos energéticos, a través de exigir la soberanía, ante silencios cómplices para no aceptar una patria de unos cuantos “.

Minorías propositivas

El homenaje a Heberto por razones institucionales se ajustó al protocolo establecido, con el resultado de pasar de la figura del político a convertirlo en héroe; fue una suma de resultados que no alcanza a describir el proceso que lo formó, ni tampoco permite acceder las fases de elaboración de su pensamiento político. Ahora se trata, entonces, de encontrar al Heberto que nos falta.
La pregunta es ¿cómo un ciudadano común se convierte en alter ego de su comunidad?

En primer lugar, Heberto fue un defensor intransigente de la Constitución, como bien lo afirma su hija Laura Itzel.

Durante Guerra fría, en los sesenta, el ingeniero Castillo desafío al régimen de Gustavo Díaz Ordaz al sumarse al Movimiento de Liberación Nacional en defensa de la Constitución y en enarbolar las banderas del 68 para exigir respeto y acatamiento a la supremacía constitucional.

Fue el parteaguas político de la generación que rectificó la obsesiva inclinación del gobierno autoritario de sumisión a los Estados Unidos.

Se abriría después, 1977, un proceso democratizador electoral con la apertura de la reforma a favor del pluralismo partidista dando lugar a la inclusión del partido comunista y el demócrata mexicano.

El punto de arranque de Heberto fue rebeldía ante los actos de represión de la disolución de la protesta por los resultados de la campaña presidencial del “henriquismo” en la Alameda, 7 de julio 1952.

Si su inicio político se inscribió en el marco del hombre rebelde de Camus, su puerto de llegada fue el reino de la conciliación dentro de la diversidad de tareas promovidas por la COCOPA a favor de la paz en la selva Lacandona. De potencial “guerrillero” en ciernes, finalizó en “conciliador” de un conflicto terminal para adquirir el más alto grado del humanismo.

Dentro de los diferentes caracteres que asumió el tránsito de la formación de Heberto, se distingue el sueño de la revolución; su hijo Javier escribió una canción de título: “Heberto el guerrillero de ideas”.

Otro eje rector de las etapas de su formación estuvo vinculado en el espacio de la acción política para alcanzarla. A partir del trabajo en el MLN y las relaciones internacionales se avizoraba un escenario bifocal de lucha continental latinoamericana, como también en el marco nacional.

Un punto de interés que evolucionará de una parte en la Teoría del foco guerrillero, o bien permitir y reconocer el grado de madurez de las fuerzas progresistas en cada lugar, como se advirtió desde el primer momento de la asamblea de la Conferencia Latinoamericana por la Soberanía Nacional, la Emancipación Económica y La Paz, volvió a surgir en la Conferencia Tricontinental.

Para efectos constitucionales

Heberto se asumió como un hombre del Congreso; a pesar de emprender campañas para gobernador de Veracruz, y el promocional de candidato a Presidente de la República, en el fondo de su proyecto encontró siempre un espacio en el Congreso, el sitio donde la república marcha a mejores derroteros, aunque los costos sean muy altos, tal como pasó con la denuncia de Belisario Domínguez de los crímenes ante la tiranía de Victoriano. Huerta, así también ante el sacrificio del senador Francisco Field Jurado, quien se negó a firmar los Tratados de Bucareli, el 5 de agosto de 1823.

En ese nivel de riesgos asumidos por defender la patria se escucha la advertencia de Lázaro Cárdenas : “si te agarran, te van a matar”, por fortuna y bien de la nación no ocurrió.
El valor en grado heroico fue puesto a prueba!!


Descubre más desde REVISTA UNIDAD PARLAMENTARIA

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario