EL EGÓDROMO PARTE XLIV

Fotografía de Israel Trejo en pixabay.com

hoyoblanco.com.mx

Por Luis Mac Gregor Arroyo 

Claus: Como una pintura de Van Gogh y con unos ojos pícaros. Esta chaparrita atrapa con fuego oculto, ojos juguetones y gustos extravagantes, sueños de matrimonio. Comiendo hostias y pizza italiana busca lograr simpatizar y obtener su sueño o, de plano, cautivar. Ahora tiene alma gemela, igual que ella en gustos, aunque aquella brilla como la cruz del alma. Bueno, claro, ya de seguro logró esta morenita lo que buscaba en la Iglesia. La experiencia ayuda. Es de sabios no dar a medias ni dejar trunco, porque deja mal sabor de boca y aleja a quienes se desea conquistar. A veces, las demás personas están en otra sintonía. No piensan en casarse o no están seguras de querer pareja. Cuando se es joven algunos sólo buscan una amistad con derechos, otros, con más experiencia buscan algo ya formal. A los veintitantos las disonancias suelen ser mayores que a los treinta o cuarenta años. El tiempo a pasado desde entonces. La cercanía con mujeres quienes creen en Dios tal vez le haya dado una mayor perspectiva de la realidad. La pícara, ahora, posiblemente será sumamente feliz para siempre. Que el Buda, a quien solía seguir, le ayude en el conocimiento de la vida, para hacer de sus experiencias algo excelso. 

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